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¿Presidentes ciegos
y sordos?
¿Acaso no tienen oídos ni
visión los presidentes de América que se proponen
solicitar la integración de Cuba a la Organización
de los Estados Americanos? ¿No han leído esos
mandatarios lo escrito por el anciano y
convaleciente dictador, no han escuchado las
expresiones de su hermano, el General Raúl Castro,
que sigue a pie juntillas las indicaciones de su
histórico protector?
La arremetida del régimen
contra la OEA ha sido violenta y los calificativos
hacia dicha organización y sus miembros altamente
ofensivos. Recordemos algunos:
….. La OEA impuso la doble
moral, la corrupción política y administrativa, hizo
ingobernables las democracias, las convirtió en
dictaduras y cuando no les sirvieron más, las
reconvirtió en democracias más menguadas y
lacayunas….
……Hay demasiado
comprometimiento con la muerte, el genocidio y la
mentira para que la OEA sobreviva a estos tiempos.
Es un cadáver político…….
…….En cuanto a Cuba, no
necesita de la OEA. No la quiere ni reformada. Nunca
retornaremos a ese vetusto caserón de Washington,
testigo de tantas vergüenzas compradas y tantas
humillaciones……..
Sin dudas el revanchismo y el
odio alimentan estas palabras, donde se pretende
mostrar a una organización, que no ha evolucionado
en el tiempo y un gobierno norteamericano con un
poder absoluto y una actitud hegemónica sobre el
Sur.
Cabrían en este tema muchas
interpretaciones, una de ellas pudiera ser la
siguiente:
Existe un grupo de países que
consideran que demostrando buena voluntad a la
cincuentenaria dictadura del Caribe, lograrán
integrarla en el concierto de naciones democráticas
y ayudar a una progresiva y lenta modificación en
cuanto a los derechos y las libertades de su
oprimido pueblo.
Estos son los que me parecen
políticamente ciegos y sordos. Pues se equivocan
completamente. En las citas del tirano y sus voceros
tienen una clara respuesta. La vieja dictadura
cubana, obsoleta, dogmatica, represora e inmoral no
acepta sugerencias democráticas, la irritan, la
incomodan y la hacen cada día mas agresiva, con sus
interlocutores. Ejemplos recientes sobran; España,
Canadá, México y la Comunidad Europea.
Pero hay un segundo grupo, con
una estrategia muy peligrosa, en este se unen a la
dictadura cubana, los gobiernos que han logrado
alcanzar el poder en elecciones democráticas y ahora
pretenden que esa democracia desparezca de sus
países y de la región, para instaurar así sistemas
de corte totalitario como el cubano.
Esos gobiernos perfectamente
identificados son los que llevan el caso de Cuba a
La OEA, con la intención de sembrar el conflicto,
desacreditar, debilitar a la organización y pedir su
disolución.
No es realmente su objetivo la
integración del régimen al concierto de países
democráticos, esto es solo una justificación, para
lograr sus propósitos.
El tirano Castro en este caso
ha mostrado la carta antes de iniciar el juego
cuando escribió:
……..Desmantelarla y fundar una
nueva organización de países latinoamericanos y
caribeños, sin EE.UU., sería la única manera para
que América Latina y el Caribe puedan determinar su
destino sin poner en peligro su identidad y avance
realmente hacia una gran patria unida, que Martí y
Bolívar indicaron como meta histórica…….
Esta es la gran pretensión del
dictador y sus seguidores, quizás la ultima en la
vida de Castro, que sin dudas se convertirá en otra
frustración como lo fue su gran aspiración de haber
destruido a los Estados Unidos e imponer un mundo
tal y como el lo imaginaba. Ahora pretende convertir
a la OEA en OEDA (Organización de Estados
Dictatoriales Americanos)
Cuando Fidel Castro descalifica
y critica a la Organización de Estados Americanos,
pareciera que esta describiendo su propio gobierno y
sobre todo cuando utiliza el calificativo de
“cadáver político”.
Sin dudas el mundo se trasforma
y América toda, de Norte a Sur ha evolucionado y la
OEA como organismo representativo tiene tambien que
machar al ritmo de esa evolución, la palabra
“cambio” esta hoy en el vocabulario de todos lo
gobiernos democráticos del hemisferio.
Cuba, sin embargo, hace mas de
medio siglo no conoce otros mandatarios que no sean
Fidel y Raúl Castro, estos dos personajes no admiten
ni siquiera jóvenes competidores dentro de su propia
línea política, mucho menos aun la palabra “cambio”
que se considera para la dictadura, propaganda
enemiga y sujeto socialmente peligroso quien la
pronuncie o la tenga escrita en una prenda de vestir
o un brazalete. Sorprende que aun así se este
debatiendo el acercamiento de este régimen a la OEA.
Por eso, para los hermanos
Castro y su sequito el gobierno de la isla nunca
regresara a la “desprestigiada organización” pues
ellos no estarán dispuestos jamás a dar cumplimiento
a los postulados de la Carta Democrática
Interamericana, incluyendo la protección de los
derechos humanos y el respeto al estado de derecho.
Aunque hoy estamos seguros y
confiados que “nunca y jamás”, son palabras que ya
están indicando muy corto tiempo para ambos hermanos
y la supervivencia de su engendro político.
Nelson Núñez Dorta. |