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Asalto permanente a mano
armada en Cuba Ahora, como lo que queda de economía cubana no tiene otro remedio que el de integrarse para siempre en el seno de la " lógica capitalista ", observamos que las grandes operaciones comerciales del régimen cubano se adornan con la tradicional verborrea oficial y así, lo dicho en la Cuba de los generales es la fachada detrás de la cual se esconde lo hecho en materia económica y financiera. Estamos - amigo lector - ante un verdadero asalto permanente contra la capacidad productiva del país por parte de una facción minoritaria y anacrónica en el contexto económico y político mundial de nuestros días. El dinero no hiede y por esa razón a los extranjeros que invierten en la Cuba del socialismo " triunfante ", poco les importan las condiciones materiales o subjetivas en que el cubano de a pie tiene que vivir. ¡ Vengan a Cuba, en Cuba no hay huelgas ! les decía Fidel a los empresarios franceses reunidos con él en París. Muy pocos de esos empresarios se preguntaron entonces por qué los obreros cubanos no hacían huelgas sin contar que, vista la deuda externa de Cuba con Francia, ha de valer más para los empresarios y para el Estado francés evitar las interrogaciones que tengan algo que ver con el sentir profundo de sus almas. Si Cuba paga, después lloraremos por ellos – se dicen muchos - . Para los " capitalistas " afectados de cubanofilia aguda nada debe cambiar en la isla de las maravillas pues ese capitalismo sui géneris del Estado cubano - como diría Fidel - es la trampa perfecta gracias a la cual hay exclusivamente dos grandes interesados en el negocio, el primer interesado es el extranjero que invierte mientras que el segundo es la Banda Armada que se mantiene con la rienda en una mano y en la otra el látigo dejando fuera del juego al pueblo cubano. La pobreza generalizada en Cuba es la prueba visible de que no se trata para los beneficiarios de estructurar la economía cubana en dirección de la normalidad sino de controlar el aparato productivo del país pero….¡ teniendo como capataz nada más y nada menos que el aparato de Estado de la República de Cuba !. Hay una secta de encomenderos que se recrea y espera (en secreto profundo) que al morir el sumo pontífice empezará el repartimiento de las encomiendas aún no habidas sobre el lomo de los pobres cubanos que, a estas alturas, se han tenido que tragar casi medio siglo de penuria sin libertad. Así las cosas, la promoción de un movimiento cívico y unitario en la isla ante el asalto permanente de la Banda Armada parece ser hoy la gran prioridad de los cubanos. Nadie vendrá a salvarnos porque lo de Cuba es asunto nuestro. Luis Tornés Aguililla |
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