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¿Por qué se fugan los
guardacostas cubanos? El 7 de febrero, a eso de la una de la mañana, cuatro militares cubanos en servicio cuya misión era justamente la de vigilar a bordo de una embarcación, una parte de la costa norte de Cuba decidieron entregarse con armas y pertrechos a los Estados Unidos de América. Esos militares cubanos en fuga no pudieron entregarse a la "U.S Coast Guard" porque, dicen las malas lenguas, los guardacostas americanos de Cayo Hueso no los vieron acercarse, no los vieron entrar en la marina y mucho menos los vieron atracar campantes en medio de la noche. Nuestros cubiches tuvieron que consolarse con salir a pie por las calles de Cayo Hueso a buscar manera de entregarse a algún uniformado de ese mismo país que tiene ya todo listo para vitrificar al Sadam iraquí. A ver, ¿de qué país, en tiempos de paz, se fugan los guardacostas y los generales para entregarse con armas, pertrechos, bandera y secretos al supuesto enemigo que los Estados Unidos representan en la gran tragicomedia cubana? La muy socialista República de Cuba es el único país donde esas jocosidades ocurren en el siglo XXI porque en esa isla, la diferencia entre lo pensado y lo dicho, entre lo mostrado a la percepción ajena y el proyecto que cada individuo forja para sí o para su familia es sencillamente abismal, - repito- la diferencia es abismal. En Cuba estamos ante lo que bien podemos llamar el reino de la esquizofrenia colectiva y de la ausencia total de responsabilidad ciudadana porque los cubanos tienen que dedicar toda la energía a una actividad vital cuyo nombre es : "resolver" . Resolver la comida, resolver el agua, resolver el transporte, resolver decir algo pero en voz baja, resolver que se piense que él sí está de acuerdo con el régimen, resolver que se sepa, aunque no sea verdad, que lo ignora todo. ¡Oh, psiquiatras y psicólogos preparaos pues tendréis mucha obra cuando venga el cambio! Algo no cuadra en el micromundo de la Banda Armada habanera. Algo no funciona en la programación infalible de Fidel y de sus babosos que, dicho sea de paso, son exclusivamente babosos circunstanciales pues lo perenne en ellos es la infamia y para verificarlo baste estudiar las instructivas contribuciones de un Norberto Fuente y afines. Pregunto : ¿desde que se desplomó el "Pacto de Varsovia" se habrá visto alguna patrulla de guardacostas en todo el Atlántico norte pasando a un enemigo potencial con el desenfado y aplomo de estos cuatro militares cubanos?. Amigo lector, no busque en su memoria, no pierda su tiempo ya que tal acción corresponde a una realidad social y política única en el hemisferio occidental, la realidad de la dictadura castrista en la que se enmarañan visos napoleónicos y franquistas con toques anacrónicos de apariencia espartana (sólo la apariencia). He aquí la realidad virtual en la que nos es dado vivir porque el castro-bonapartismo es cosa de otro mundo y grotesca afrenta a la sagacidad de los cubanos. Entonces se producen tales casos que suenan a burla inaudita pero que, en el fondo, (profundo el fondo) son un drama por las causas que los provocan y por lo que arrastran en significado sobre el trecho que habrá que andar algún día para que Cuba sea un país normal. De esa misma nasa sale el chulín troglodítico que alquila una cadena de oro en Miami antes de montarse en el avión que lo vomita en La Habana por diez días. Dios y ayuda serán necesarios digo……. Nuestros cuatro militares y combatientes de primera línea frente al "imperio" se acaban de fugar, no sólo porque ya la patana toca fondo sino también porque quizá los cubanos estén sacando cuentas de que la vida es una e indivisible, como la República. ¡Arriba, vengan cónsules y generales, capitanes y comandantes, ministros y babosos!. Vengan antes de que se termine el circo, vengan para que vean desde lejos el espectáculo patético de un Nerón al que no le entra en la cabeza eso de que la gente miente por miedo. La libertad, Curro, sólo la libertad pues el resto es literatura. Luis Tornés Aguililla |
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