|
Partido |
|
|
|
Nerón el carcelero Marzo 24/2003 ¡Allá va Nerón! Arrebatado va como si anduviese a merced de su pasión por las armas y las guerras y ¡mucho cuidado! pues además, el hombre anda muy celoso porque eso de que Sadam tenga su batalla final le quita a él brillo y rango en el escalafón internacional de los tiranos y ¡ésa sí que no! No podrá ser posible que el emperador de todas las tierras conocidas o por emerger reciba sombra alguna ya fuere de un Sadam en fase terminal. Y es que Nerón está harto de tener que vérselas (vía Tirofijo) con un Uribe y su cara de monaguillo o con los gusanos cubanos y venezolanos cuando él siente profundamente que su destino está íntimamente ligado a un plan grandioso, por ejemplo, al ataque, toma por asalto y colonización permanente de Key West y alrededores, digamos…….hasta Sugarloaf Key para, de una vez y por todas, dejar bien claro en las mentes que la historia militar del Atlántico norte tuvo un único estratega, él. Ya lo sospechamos dando órdenes feroces de que arresten a tal y tal ¡y también al Raúl Rivero! y las órdenes van adornadas de epítetos y cubanismos que hagan olvidar la querida Galicia y llueven las muecas con la mirada puesta en el cielo, así, con los ojos inmóviles como si su persona toda, fuera exclusivamente un cerebro pensante, como si él sólo fuera una máquinaría programadora de futuros y los babosos rodeándolo y mirando también al cielo pero preguntándose ¿qué estará mirando este señor? Error gravísimo pues Nerón no mira, él sólo piensa y ordena. Poetas, periodistas, incontrolables y afines, ¡Arriba, todos presos! a ver si vienen a defenderlos los americanos esta vez –se repite Nerón enardecido- pues algo le dice que si los arrestos se prolongan quizá le llegue la hora que él siempre esperó tanto más que, sistemáticamente, eso de encerrar poetas siempre trae sorpresas. No se nos resigna nuestro Nerón a tener
que pasar pronto de la maldad cotidiana a un entorno lleno de enfermeras
lindas que lo envolverán en atenciones dignas de un niño chiquito. Es peligro mayor eso de arrestar a la
gente que defiende sus ideas pacíficamente porque, en realidad, la
única alternativa que ellos te dejan es la de ser bueno, la de aceptar
la bondad y el amor como normas de la sociedad. El mensaje que te
disparan los que escriben en solitaria mesa es simple: " eres el
pasado " y como tú lo concibes todo en términos binarios de
guerra o paz, de ellos o yo, de muerte o vida, ocurre que arrestas a dos
manos y te encierras en la incapacidad de comprender prospectivamente el
mundo. |
|
|
|