|
Partido |
|
|
|
Los platanales de
Islandia Acabo de regresar de mi primer y único viaje a Islandia, tierra grandiosa pero sin árboles, es decir que fui, vi y no vuelvo ni muerto. Durante los siete días que estuve en Islandia visité un platanal artificial cuyas condiciones de cultivo : la humedad, la temperatura y la luz son reguladas gracias a un complicado pero ingenioso sistema a partir de las fuentes de calor subterráneas que salen de las entrañas de la tierra en varias regiones de esa isla. Ni averigüen el costo de cada plátano producido allí pues estamos ante una de esas locuras que le brotan a la especie humana en su reto permanente para intentar esconder su condición de animal feroz. En ese lugar, las matas de plátanos son cultivadas en grandes naves herméticas en las que reina un clima casi tropical. Allí no hay surcos ni malas hierbas sino una maraña de tubos y cables que le dan al " platanal " un leve toque de base extraterrestre. La producción de plátanos en Islandia no deja de ser un acto experimental (para no decir : " un acto clínico " ) pero no implica ni obliga a nadie. Aquel " platanal " islandés perdido en un páramo donde no hay un ser humano en cien kilómetros a la redonda, sin sinsontes, sin insectos y sin olores es la expresión ártica de la filosofía sobre la cual se asienta nuestra civilización occidental en la que prima la libertad del individuo siempre que ésta no atente contra la libertad ajena. Cuando con mucha prudencia le pregunté al productor por qué hacía semejante quijotada, me respondió irónicamente y en medio de una carcajada que lo hacía porque él no estaba muy bien de la mollera. Luego nos llevó a su casa, nos brindó cerveza antes de que lo perdiéramos de vista parado como una estaca en el portal de su casa, rodeado de su mujer y de sus siete hijos. Hay gente así, con el güiro duro. Gente que no teme correr un riesgo pero solos, sin salpicar al prójimo……….Su producción de plátanos se vende exclusivamente en el mercado interior islandés. Al marcharme de Islandia rumbo a mi casa en Francia pensé que lo verdaderamente terrible podría ocurrir si esta noticia de la existencia de un platanal en el círculo polar ártico era conocida en Barataria pues frente al desmantelamiento de la industria azucarera, sabe Dios si del día a la mañana al Torquemada le da por sembrarnos viñedos. Por Dios, queridos lectores, sed discretos y callad la noticia del platanal. Gracias……. Luis Tornés Aguililla |
|
|
|