"Quiero hacer una denuncia primeramente a la Unión Europea,
Amnistía Internacional, Reporteros Sin Fronteras, Sociedad
Interamericana de Prensa, Comisión de Derechos Humanos de
Ginebra Suiza, Directorio Democrático Cubano, Convención
Internacional Contra la Tortura, a todas las organizaciones
humanitarias que puedan tender un puente cuanto antes de
humanidad hacía mí, y apoyarme en este momento.
El pasado lunes 23 de mayo fui arrastrado unos 30 metros
aproximadamente desde donde me encontraba ingresado, en la
sala de penados, conocida como Sala I, aquí en Camagüey, en
el Hospital Amalia Simone. Esto ocurrió por órdenes del
Mayor Tamayo, Jefe de la sala, dicha sala está siendo
utilizada más bien como un centro de trabajo y de tortura,
donde los hombres son esposados, golpeados. Más bien yo
tenía que atender a reclusos enfermos, y me arrastraron unos
30 metros por la fuerza, me gritaban contrarrevolucionario,
gusano. Voy a expresar textualmente lo que se me dijo aunque
sea falto de ética, ellos no tienen ni ética, ni política,
ni moral de ningún tipo. Me gritaron obscenidades como
homosexual, apátrida, gusano, todo tipo de epítetos
negativos contra mi persona, por el solo hecho de reclamar
el derecho al teléfono.
Este mismo oficial, Mayor Tamayo, me dio un puñetazo en la
boca y me provocó una herida en un dedo, yo comencé a
entonar consignas como: ¡Viva el Presidio Político Pedro
Luis Boitel!, ¡Vivan los 5!,¡ Libertad para todos los
presos!, ¡Libertad para todos los presos políticos! Me
llevaron para un calabozo, y me tuvieron como dos horas
esposado, sangrando por las muñecas. Realmente esto no tiene
calificativos, esto es un neo genocidio, un neo genocidio, a
esto se le puede decir misantropía, realmente puede ser
catalogado de misantropía, el gobierno cubano es elegido
ahora el protector de los Talibanes, de los terroristas de
Alcaeda, sin embargo nosotros no tenemos ningún tipo de
derecho aquí, soy un prisioneros de conciencia, pacífico,
estoy condenado a 20 años de prisión.
Me encerraron en un calabozo, tengo excoriaciones en las
manos, en las muñecas, en la pierna izquierda que son muy
rasgados y muy profundos. Quisiera que el mundo conociera
todo lo que está sucediendo con respecto a mi persona, que
no voy a izar nunca la bandera al deshonor, quiero que el
mundo conozca lo que se está haciendo contra mi persona, que
más bien puedo pensar también en una muerte clínicamente
inducida. Este señor, el Mayor Tamayo, indujo a los
oficiales Llorés, que es oficial de guardia de allí de esta
sala de penados, donde me dieron el alta hoy y estoy aquí en
Kilo 8, Yoslexis Mesa, otro más conocido por Mesa y uno
conocido por Monterito, él los indujo a que utilizaran la
violencia contra mi persona, me arrastraron delante de
familiares, delante de todo el mundo, pero pude decir todo
lo sentía, todo lo expresé.
En este momento estoy acusado bajo los supuestos delitos de
"Atentado" y "Desacato a la Figura de Fidel Castro", aquí se
presentó un instructor policial para levantarme causa. Yo
quisiera hacer una pregunta: ¿Quién va a acusar a los
oficiales Yury Jiménez Carrazana, Augusto Raúl Pérez
Jiménez, Ángel Jiménez Maure, Ramón Casino Beire, Didier
Fundora Pérez, Julián Martín de la Rosa, Rubén Zamora, René
López Montenegro, Alexander Camejo Velazco, Camilo Martínez
Portuondo Yordi oficial de guardia, que me han desmayado,
que me han arrastrado, que me han dado golpes?
Yo quisiera ante el mundo que conozca que estos son tratos
humillantes, esto que se hizo el día 23. El 25 fui acusado.
Quiero que el mundo conozca, quién me puede proteger a mí
contra estos tratos humillantes, crueles inhumanos y
degradantes, ante todo el mundo. Yo no temo a nada, ni a los
años que puedan venir ahora, ni los que estén por venir y
todas las torturas que sigan contra mi persona, y quisiera
en estos momentos pedir solidaridad para con este juicio que
van a tratar y exijo garantías procesales, las que no tuve
el 18 de marzo del 2003 y el día 3 cuando se celebró la
parodia que dieron en llamar juicio.
Hago un llamado a todas las organizaciones, principalmente
las que protegen a los periodistas y al Directorio
Democrático Cubano, a ese recio luchador que se llama
Ricardo Bofill Pagés, a todas las personalidades del mundo,
para que en estos momentos reclamen ante el gobierno cubano
y que lo condenen por estos actos que se están llevando a
cabo contra mi persona, que presento muchas enfermedades.
Yo padezco de hipertensión arterial, tengo un bloqueo de
rama derecha, trastornos hepáticos, renales, alérgicos y
vitíligo, entre otros.
Realmente no tiene calificativos lo que se está haciendo en
dos años t tanto de encarcelamiento contra mi persona.
Las auto agresiones es el pan nuestro de cada día, tengo que
poner de ejemplo y no quisiera que nadie me criticara,
porque es la forma que tengo de protestar para que el mundo
vea, para que palpen, para que dirijan sus ojos sobre lo que
está sucediendo en esta prisión Kilo 8 y en las demás
prisiones cubanas. Vamos a llamarles prisiones entre
comillas, porque no son más que centros de tortura, ciudades
de terror. Lo que se sufre aquí, lo que se ve, pensamos
denunciarlo día a día, a los hermanos, Jorge Jáuregui,
Rolando Cartaya y muchos otros siempre escuchándolos lo
sufrí y lo viví, lo que yo denunciaba a diario, estoy viendo
los horrores de esta prisión, que no tienen calificativo
ante los ojos del mundo.
En estos momentos Fidel Castro está tratando de desviar la
atención con otros problemas que no son tan graves como
estos que están sucediendo en las prisiones cubanas, vuelvo
a ponerle comillas, además yo he asumido una total posición
de rebeldía. El día 25 en horas de la tarde me propiné dos
heridas en la pierna izquierda, ambas de 14 puntos
exteriores y 3 interiores, y estoy amenazado con golpizas
pues en hospital me dijeron que había ordenes de pasarme por
arriba y todos los días estaba amenazado allí por reclamar
mis derechos, y aquí en Kilo 8 todo el mundo lo ha conocido
como el 14 de octubre de 2004 fui desmayado, después el 2 de
marzo de este año fui arrastrado unos 30 o más metros, lo
que se está haciendo contra mi persona no tiene
calificativo. Conmigo se encuentra José Daniel Ferrer
García, del Movimiento Cristiano de Liberación, que ha
sufrido también vejámenes y humillaciones, se encuentra
Fabio Prieto Llorente, en un celda estrecha que se moja, por
cierto, que mide apenas 1.20 centímetros ancho por 2 de
largo, tiene una pequeñita cama de 45 centímetros de
concreto, que es el castigo que impone.
Yo tengo régimen especial celda 19, en este teléfono
llamando haciendo esta denuncia ante todas las
organizaciones internacionales, quiero decir también que yo
no tengo derecho a correspondencia, yo estaba protestando
asumiendo esta postura que para muchos sería extraño en un
prisionero de conciencia, pero que estoy protestando por
todas la violaciones, por todo lo que estoy viendo, por todo
lo que mis ojos está viendo, por lo que estoy sufriendo,
auto agrediéndose, mutilándose, por todo esto, no derecho a
la comunicación con mi familia, y respecto a la
correspondencia y por este destierro forzoso interno, esta
medida inhumana estar alejados de nuestras familias y por lo
más doloroso nuestro entorno familiar, por el criminal
sistema de visitas que nos han impuesto, tres visitas al año
y dos pabellones, nada más, dos pabellones conyugales, este
es el dogal, este es el pago que nos ha impuesto el régimen
cubano. De esto no habla el régimen, de esto no habla el
régimen cubano, de esto no habla Fidel Castro.
Esta no es la primera vez que yo estoy preso, ya yo estuve 5
años preso por supuestos delitos contra la Seguridad del
Estado, por el solo hecho en 1997 de gritar en el parque de
Guantánamo: "Vivan los Derechos Humanos". Ya muchos me
conocen, desde 1988 yo decidí hacer mi vida por mi patria,
dedicar mi vida a mi patria, con un visado desde 1995, y no
me he ido de Cuba. Van dos prisiones. Yo no temo a nada, no
voy a izar la bandera de deshonor o bajar la cerviz, eso lo
conoce todo el mundo. Nadie puede cuestionar mis principios,
nadie puede por lo menos imponer esa mordaza, como se me
impuso con la Ley 88, de llevarme a prisión injustamente,
sin ningún tipo de derechos. Yo no temo a nada y que lo
sepan ellos, y de lo que haga contra mi más de los que se ha
hecho, yo no puedo temer más, más no se le puede hacer a un
ser humano. He ido hasta a un salón de operaciones, me han
rajado la cabeza, porque hay que decirlo así crudamente, que
más se le puede hacer a un ser humano. Un simple hombre, un
opositor pacífico que lo que busca es el pacifismo y la
libertad de mi patria, más nada, que puedo tener yo.